Existen multitud de sistemas de adivinación, pero ninguno merece la confianza y credibilidad del I Ching Oraculo. Este antiquisimo sistema de adivinación china nos permite plantear la consulta no desde la propia subjetividad, sino de la objetividad del propio oráculo. Y es que este texto poético de gran antiguedad, tres mil años, es un sistema lógico-poético que nos responde con una lengua metafórica a todo tipo de cuestiones.
Se le conoce también como el Oráculo del Cambio debido a que nos plantea toda una visión de las mutaciones de la vida, una vida que es un corriente en la que hay flujos y reflujos, ascensos y descensos. Hay momentos de estabilidad y momentos de cambio, momentos de ventura y otros de desventura. Y en todos el I Ching propugna una serie de consejos, de recomendaciones a fin de seguir el Tao…, el curso sano de la vida.
Consultar al I Ching es entrar en otro tiempo y en otra manera de ver las cosas.
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